Casa nueva, amigas nuevas




Y no me refiero a las humanas, que dicho sea de paso no tengo, son todas "viejas".
Esta vez son las lagartijas. Qué asco me dan!!!!! Aunque todos me digan que son simpáticas (cómo un bicho verde manchado que se pega a la pared y camina a la velocidad de la luz puede ser simpático?!).
Parece que el frío las espantó pero hasta hace poco las tuve todas las noches en mi patio, cerca de la ventana que da a mi cuarto. Ilusa yo que pensé que era una sola que venía a visitarnos todas las noches. Pero no, con cara de espanto comprobé que al menos eran dos, porque las vi juntas.

Desde que nos mudamos no hago otra cosa que encontrar bichos que ni sabía que existían. Yo soy chica de departamento, los animales solo en Animal Planet. Y para colmo soy muy cagona así que es un combo mortal.
Si fuera por mí les tiro Raid a todos pero ahí sale mi marido a defenderlos....que a los grillos no se los mata porque trae mala suerte, que las lagartijas son buenas porque se comen a los otros bichitos, que pobre mosca que no te hace nada.
No me importa, con Sofi nos entretenemos matando moscas...les doy sin compasión y ella después intenta hacer lo mismo. No será muy pedagógico pero es efectivo.




Nuevos vecinos

Eran las 10 de la noche y tocan el timbre. Atiende mi marido y resulta ser la vecina nueva que tiene problemas con la llave de la puerta de entrada.
Después de explicarle cómo funciona se ponen a charlar. Yo, como buena chusma que soy, me acerco sin que me vean y escucho todo. Se llama Carmen, tiene dos hijos de 9 y 2 años y es divorciada. Vive en el barrio hace bastante tiempo y ahora decidió alquilar el ph de adelante. Hasta ahí todo bien. En un momento nombra el colegio donde va su hijo mayor, que es justamente donde quiero mandar a Sofi el año que viene. Fue más fuerte que yo. Desde que nos mudamos que ando buscando gente que me dé referencias. Así que me decido a aparecer en escena.
El detalle es que estaba en camisón y pantuflas y en vez de ir a ponerme algo encima agarro al perro a upa y me lo pongo adelante como para taparme un poco.
A todo esto, mi marido estaba con una remera rayada que usa solo en casa y que él mismo define como digna del Capitán Piluso y Sofi en pijama.

Como si todo eso fuera poco, en un momento de silencio en el medio de la charla improvisada se oye un ruido. Enseguida me di cuenta que fue Sofi, se le había caído un "pedito" como suele decirles. Con el padre intentamos hacernos los disimulados pero ella empezó a las carcajadas. No sé si la mujer se dio cuenta porque ni la miré por las dudas.

Si es cierto que la primera impresión es lo que cuenta...estamos al horno!!! Somos impresentables.